Duff… oh yeah!
Este sabado pasado, fui a cenar con los colegas y a dar una vuelta, porque no todo en el mundo es la informática… y despues de dar cuenta de una pita griega (del Gyros) con salsa “Papryka” (delicious) y unas patatas con salsa “Tirosalata” (algo picante), nos decidimos por rematar la noche en una sala de billar, cuyo nombre no recuerdo y en la cual hemos acabado alguna que otra vez.
Cual no sería mi sorpresa cuando al bajar las escaleras y entrar al local , vi ante mis ojos a un individuo degustando… paladeando…. saboreando (o cualquier sinonimo aplicable) una genuina, burbujeante y autentica “Duff“. Mi sorpresa fué mayuscula. Habia oido que la comercializaban, pero jamas me hubiera pensado que ese tugurio lo haría (lamentablemente no era el bar de Moe). Pedimos unas bolas de billar y una mesa, y nos dispusimos a echar unas partidas junto a un botellín de Duff.

Ya en la barra, le decimos a la camarera que nos sirva 4 Duff, pero… solo queda una! No me iba a ir sin probarla, asi que la engancho rapidamente y la pruebo. Es algo amarga, pero no tanto como la AMBAR (cerveza local). No deja un regusto a orín de mona. Entra bien por el gaznate, sin mucha burbuja. Como todas las Pils, es suave y no tiene gran contenido alcoholico. En la etiqueta pone que es Belga y la comercializan en toda Europa. Ignoro si tendrán derechos para hacerlo (imagino que si, ya que si no, el puro que les caería sería tremendo). Se permiten el lujo de indicar en la botella que es “La Original”, asi que supongo que habrán pagado escrupulosamente derechos de imagen al señor Groening.
Crowler es un informático vocacional al que le gusta el Software Libre y la seguridad informática.


